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Jun
17

Historia de un género : Beat ‘em up

Sin lugar a dudas, uno de los géneros rey de los salones recreativos, fue el beat ‘em up. Quizás hoy en día están casi extintos, aunque afortunadamente, las plataformas digitales nos han proporcionado numerosos relanzamientos, remasters y juegos indie, que siguen conservando el espíritu. Y es que el género del “yo contra el barrio”, como se conocía por aquí, ofrecieron horas y horas de diversión tanto en los salones recreativos como en nuestros hogares.

Los inicios del género  se sitúan con Spartan X de Irem, en 1984, o más conocido como Kung Fu Master, por estos lares. Juego que bebía de clásicos como Karate Champ y es que el beat ‘em up nació a partir de los juegos de lucha. Basado en la película de Bruce Lee, Game of Death, nuestro personaje tenía que recorrer cinco pisos de una pagoda, derrotando enemigos, con el objetivo de rescatar a su novia. En este primerizo título, ya se establecía el estereotipo de rescatar a la pareja, familiar o amigo. Aunque era algo que ya podíamos ver en otros géneros.

La innovación que nos planteó Kung Fu Master, era el hecho de que en lugar de solamente enfrentarnos a un enemigo a la vez, lo haríamos contra varios. Y que nos desplazábamos lateralmente por el escenario, en lugar de reducirse todo a un dojo. Además de incluir un argumento, por mínimo que fuera. Hay que destacar que otra variante fue el hecho de que no era realista como los juegos de lucha, de un simple golpe, acabamos con los enemigos.

Ese mismo año, justamente tuvimos un juego protagonizado por Bruce Lee, con título homónimo, desarrollado por Datasoft. Aunque también se le considera pionero dentro del género, lo cierto es que es algo diferente. Pues si bien el artista marcial pelea contra varios enemigos a la vez, se reduce en número a solo dos. Y tiende más hacia el juego de plataformas que hacia lo que sería el beat ‘em up.

Jordan Mechner, creador de Prince of Persia, también pondría los cimientos del género, con una premisa muy parecida a la de Kung Fu Master, pero con una mejor narrativa y que sería una unión entre Karate Champ y y el juego de Irem. Por un lado el argumento es similar, un karateka que debe salvar a una princesa cautiva en un castillo, pero los enemigos vendrían de uno en uno, cada uno con una barra de energía. Por el otro, se requiere que ejecutemos bien nuestros movimientos, muy parecido a Karate Champ. Lo más destacable del título, es que se nos iría mostrando todo como si fuera una película, con escenas de la princesa esperándonos.

Seria en 1986, cuando Technos Japan definiría las bases del género con Nekketsu Koha Kunio-kun . Technos se alejó de las artes marciales, para situar la acción en las calles. En esta ocasión los enemigos eran pandilleros. Nuestro objetivo, vengarnos de una banda que había agredido a nuestro amigo. Otra novedad que introdujo, fue el hecho de poder movernos en ocho direcciones, cosa que quedo garbado en el las bases del beat ‘em up.

La versión occidental del título, que fue la que pudimos disfrutar, se llamó Renegade. Para adaptarlo a nuestros gustos, se cambió totalmente los gráficos y sonidos. Películas como The Warriors habían calado en el imaginario popular, así que se cambió a los pandilleros japoneses por bandas callejeras, de estética claramente inspirada en la película. Tuvo tanto éxito esta versión, que Ocean Software se hizo con los derechos, creando una franquicia paralela para ordenadores.

Apenas un año más tarde,  Technos Japan volvería a revolucionar el género,  inaugurando lo que se conocería como época dorada, con Double Dragon, siendo considerado  por muchos, como el padre del beat ‘em up, tal como lo conocemos. Realmente este juego era coger todo lo vista en Nekketsu Koha Kunio-kun, unirlo con la estética de Renegade y mejorarlo exponencialmente.

La principal novedad que presento Double Dragon, aparte de mejoras gráficas y una jugabilidad más pulida, fue la posibilidad de jugar a dobles. Otra característica que estaría asociada al género incluso a día de hoy.  Nadie concibe un beat ‘em up en solitario. Los pocos que optaron esa fórmula fueron criticados por ello. Fue gracias al poder jugar a dobles y en algunos casos, incluso a cuatro, lo que hizo que el género fuera tan popular en los salones recreativos.

En esta ocasión, tanto la versión oriental como la occidental eran idénticas, solo cambiando el argumento. En Japón se nos explicaba que todo transcurría en un fututo post apocalíptico, sin duda influido por el manga  Hokuto no Ken, en occidente por el contrario, no se hace ninguna referencia a una guerra nuclear. El éxito que tuvo Double Dragon en todos los sistemas en los que salió, hizo que rápidamente el género ganara popularidad y salieron numerosos clones, que buscaban su trocito de pastel. Ante tal avalancha de títulos, la única manera de destacar o era ofreciendo algo original o algo que rompiera totalmente con lo que había. Golden Axe y Final Fight, ambos de 1898, son un claro ejemplo.

Por un lado Sega con Golden Axe, volvía a trasladar la acción, pero hacia mundos más fantásticos, temática con la que ya había coqueteado con Altered Beast apenas un año antes, que recordaban a Conan, por ejemplo. Situar un beat ‘em up en una época de espada y brujería, fue sin duda una jugada brillante. Aparte de la calidad del título, ver como un emulo de Conan, daba espadazos por la pantalla, fue algo que atrajo al público. Por su lado Capcom con Final Fight, revoluciono de nuevo el género. En lugar de innovar con el argumento, lo hizo mejorando al máximo nivel lo que habíamos visto en Double Dragon, con unos gráficos de infarto y una jugabilidad totalmente pulida.  Final Fight se hacía con la corona del género.

Viendo que no bastaba con realizar meras copias, varias empresas empezaron a innovar, buscando hacerse un hueco. Si no era posible competir a nivel técnico con Final Fight, buscaría ofrecer algo diferente, como había hecho Golden Axe. Por ejemplo tenemos juegos como River City Ransom, que podría ser considerado secuela de Nekketsu Koha Kunio-kun, el cual tenía toques de rol, pudiendo subir nuestras estadísticas. También estuvo Bad Dudes vs. DragonNinja, que tenía toques platafomeros o POW: Prisoners of War, que situaba la acción a un campo de prisioneros militar, haciendo más énfasis en las armas. Sega por su parte, no se quedaría de brazos cruzados. Lanzaría su contra partida, para consolas, de Final Fight. Streets of Rage seria uno de los pocos juegos que capaz de mirar de tú a tú, a la franquicia de Capcom.

Lo cierto es que el principio de los noventa, fue una época muy buena para el género. Era el rey en los recreativos y cada sistema doméstico, tenía su versión o sus propios títulos. Entre otras joyas nos encontramos con Asterix, Batman Returns, Cadillacs and Dinosaurs, Vendetta, The Simpsons, Dynamite Düx, Eightman, Captain Commando, Sengoku, Mutant Nation, Sonic Blast Man, Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time, X-Men, Splatterhouse y muchos más. Ninguno de ellos es que innovara demasiado, pero todos ellos tenían su personalidad.

Como muchos os habréis fijado, la mayoría de los juegos citados son de Capcom o de Konami, y  es que la lucha por el trono estuvo reñida por ambas compañías, dándonos los mejores juegos del género. Es más, incluso a que no innovaron demasiado, cada empresa tenía su filosofía e incluso estilo de juego.

Curiosamente, sería la propia Capcom la que acabaría con el reinado del beat ‘em up en los recreativos. Y si  es que el género nació del género de lucha, la corona volvería a él, con Street Fighter II, en 1992. Aun así aún tendríamos grandes juegos como Comix Zone, Alien vs. Predator, Dungeons & Dragons: Tower of Doom, Dungeons & Dragons: Shadow over Mystara, Metamorphic Force, Ninja Warrios Again, The Punisher o Night Slashers que serían sin lugar a dudas, el canto del cisne del género.

Poco a poco, el interés por estos juegos fue decayendo. El género se había estacando y exceptuando algunas excepciones, parecía que no daba más de sí. Muchos títulos en un espacio muy corto de tiempo. Además había que sumarle que a mitad de los noventa, vendría el traumático paso a los polígonos, al cual muchos géneros no supieron adaptarse. Core Design lo intento con Fighting Force en 1997.

Planteado como la cuarta entrega de Streets of Rage, Sega viendo el declive del género, decidió romper lazos con Core Design, la cual estaba desarrollando el titulo, bajo la tutela de SegaCore Design no estaba dispuesta a tirar todo su trabajo a la basura, así que reciclo lo que pudo y se nos vendió este juego como el renacer del género. Lo cierto es que pese a su calidad, no termino de cuajar. Simplemente no se supo adaptar bien una jugabilidad en dos dimensiones a tres dimensiones. Una de las pocas que lo consiguieron fue Omega Force con la saga Dinasty Warriors, que es considerada por muchos como el sucesor del género, teniendo una gran base de fans.

Tras varios experimentos fallidos como por ejemplo Gekido: Urban Fighters, a principios de la década de los dos mil, se consideró el género completamente muerto. Por ejemplo en 2002, apenas hubo lanzamientos. Capcom, seria 2003, quien alimentaria un poco la llama de la esperanza, con Viewtiful Joe, volviendo a la jugabilidad clásica del género, pero con gráficos tridimensionales, demostrando que se podía hacer. Pese a su calidad y tener unas buenas ventas, lo cierto es que tampoco calo muy hondo en el mercado, volviéndose en una juego casi de culto.

Esto hizo que apenas se hiciera mucho mas en los siguientes años, careciendo el género, del esplendor de antaño.  Hemos tenido alguna que otra pequeña sorpresa todos estos años, como por ejemplo The Warriors, MadWorld, God Hand, Scott Pilgrim vs. the World: The GameCastle CrashersFight’N Rage o River City Girls, pero realmente no son más que pequeños oasis en el desierto. Y es que como muchos comentan, quizás el género no ha muerto, si no que ha mutado hacia el hack and slash o simplemente, está esperando que alguna compañía lo vuelva colocar en el lugar que se merece. Quedando de momento, el terreno indie y en el de los remakes. Siendo la ultima esperanza, el reciente Streets of Rage 4.

 

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  1. Adol3 dijo:

    Qué hubiera sido del mundillo sin los bitemaps. Tirón de orejas a las compañías por este abandono, y felicitar a los grupos indie por no dejar en el olvido a este género que debería volver.
    Pd: Golden Axe y FF no son de 1898, que por esa época se llevaban más los juegos de vaqueros. XD

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