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Oct
14

Melfand Stories

Titulo : Melfand Stories
Año : 1994
Desarrolladora : ASCII
Plataforma :  Super Nintendo
Género : Acción

Muchas veces nos encontramos verdaderas joyas escondidas en los catálogos de las consolas. Juegos que brillan con luz propia, pero por diversos motivos, son desconocidos para el gran público. Puede deberse a una mala campaña publicitaria, salir en un mal momento o quedarse únicamente en un territorio.

Esto hace que navegar por un catálogo sea toda una aventura, encontrando juegos maravillosos que desconocíamos, siendo una total sorpresa cuando los jugamos por primera vez. Es el caso de Melfand Stories.

Este juego lo conocí gracias a los podcast Cuarantena Edition, donde al azar, se escogían títulos para jugar y luego comentarlos. Hubo muchos descubrimientos, pero sin lugar a dudas, si tuviera que escoger me quedaría con este título de ASCII.

Cuando uno se pone a los mandos y ver sus bonitos gráficos, sabe que como mínimo, no está ante un juego del montón, si no ante algo especial. Melfand Stories es uno de esos títulos, que conforme los juegas una y otra vez, vas descubriendo que tiene más capas de las que aparenta a simple vista. Lo que parece un simple juego de acción lateral, es mucho más.

Nora acabará con los enemigos a base de latigazos

Para empezar, escoger con cual personaje queremos jugar, cambiara totalmente la forma de jugar. El es rápido, Corse lento pero tiene la mejor defensa, Lemon será capaz de atacar a distancia y Nora es la más ágil del grupo. Jugar con un personaje u otro, nos hará plantear diferentes estrategias.  Con Lemon podremos abarcar más distancia de ataque pero moriremos de pocos golpes, por el contrario con Corse nos podremos permitir recibir mas ataques. Con la virtud de poder jugar a dobles, pudiendo combinar el estilo de juego de ambos jugadores.

A todo esto, hay que sumarle la posibilidad de cubrirnos de los golpes, que aquí de nuevo, tenemos diferencias con el personaje. Unos se cubrirán más rápido pero resistirán menos, otros resistirán más, pero serán más lentos. Y la mecánica de cubrirse no es algo que podremos pasar completamente, es vital. Quizás en otros juegos podemos ir golpeando un poco a lo loco, como lo hagamos aquí, moriremos en un momento.

Lo mejor es que las sorpresas no acaban aquí, al acabar la primera pantalla, el juego nos dejara escoger que camino queremos, advirtiéndonos cuales serán más fáciles y más difíciles. Aparte de que esto añade rejugabilidad al título, pues si vamos por un camino no vemos los otros, siendo pantallas totalmente diferentes, también variara el argumento.

El punto de partida es el mismo. El viejo país Melfand, donde humanos conviven con hadas, está gobernado por el malvado rey Nomolwa, el cual asesino al auténtico monarca y usurpo el trono. Cuatro jóvenes, los protagonistas, cansados de estar gobernados por un tirano, deciden acabar con el falso rey, devolviéndole el trono al auténtico sucesor. A partir de aquí, según la ruta que tomemos, tendremos hasta cuatro historias distintas.

Los cuatro héroes dispuestos a acabar con el tirano

Es cierto que al ser un juego de acción, la historia no es que sea demasiado importante. Más si está en japonés, de momento no existe ningún parche de traducción, haciendo que no nos enteremos de demasiado. Tampoco es necesario, pues el juego se resume en ir del punto A al punto B, pero aun así, es un añadido que pese a no poder disfrutarlo, añade riqueza al título.

Y es que Melfand Stories es algo más que unos gráficos bonitos, hay que reconocer que es un juego que entra por los ojos gracias a su estética influenciada por el manga, es un claro ejemplo de cómo hacer un juego sencillo, que es fácil cogerle el ritmo, pero que poco a poco, va añadiendo capas, haciendo que un juego en apariencia sencillo, nos tenga enganchados sin abrumar de buenas a primeras.

Sin lugar a dudas, es un claro ejemplo de cómo se entendía el videojuego en aquella época. Un concepto claro y sencillo, sin demasiados adornos, pero lo suficientemente interesante para no aburrir rápidamente. No podemos hacer muchas acciones, apenas saltar, cubrirnos, atacar y realizar magias, si las tenemos disponibles. Con solamente estos elementos, ASCII fue capaz de crear un juego, que incluso a día de hoy, sigue siendo jugable. Por su sencillez en los controles, pero su complejidad a la hora de superarlo, siendo un reto constante, que ni aburre ni frustra por su extrema dificultad.

Cada pantalla, del gran numero que tiene, está diseñada para ofrecer algo nuevo, pero sin romper con lo visto anteriormente. Un claro ejemplo lo tenemos si seguimos lo que se denomina ruta A. Empezamos en un barco, pasando por una playa y acabando finalmente con un bosque. Aquí aprendemos a controlar a nuestro personaje y mecánicas de los enemigos, viendo que los hay tanto voladores como terrestres. Todo ocurre en un plano horizontal y podemos recorrer la pantalla a nuestro ritmo.

Los enemigos serán toda clase de monstruos y animales mitológicos

Cuando pensamos que ya hemos dominado el juego, nos pone en una fase donde estamos encima de un carro, donde apenas podemos movernos y tenemos que resistir oleadas de enemigos. La mecánica de atacar, cubrirse y saltar, sigue siendo la misma, pero el espacio para movernos es menor. Seguidamente iremos a una torre, donde las diferentes alturas serán importantes.

Sin ninguna necesidad de tutorial, desde el minuto uno, estamos en faena, aprendemos a jugar, sin frustrarnos. Y encima se nos explica una historia, con las mínimas escenas, que están entre pantallas y sirven de descanso, sin cortar el ritmo. Solo con unos cuantos diálogos y ver por donde pasa nuestro protagonista, podemos montarnos la historia en nuestra cabeza.

Es cierto que este método no permite contar historias demasiado complejas como es el caso, pero estamos hablando de una época donde primaba la diversión sobre todo los aspectos y aquí encontramos un claro ejemplo. Gráficos, jugabilidad, control, música, historia, todo tiene el único fin de hacer pasar un buen rato al jugador, retándolo constantemente, a que supere los obstáculos gracias a su habilidad y aprendizaje.

Por ello, Melfand Stories es una de esas joyas escondidas, que merecen ser jugadas hoy en día. Volverla a descubrir.  Desgraciadamente, el que saliera tan tarde, en el ocaso de Super Nintendo y encima no saliera de Japón, hizo que pasara muy desapercibida. Seguramente de salir un año antes y estar disponible en todos los territorios, estriamos hablando de uno de esos pequeños clásicos, que recordaríamos a día de hoy.

 

 

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